La tiranía de las disyuntivas

La tiranía de las disyuntivas

La trampa de elegir entre dos alternativas como si fueran las únicas posibles.

La tiranía de las disyuntivas consiste en la tendencia a reducir problemas complejos a simples elecciones binarias excluyentes, obligando a elegir entre dos alternativas como si fueran las únicas posibles. Bajo esta lógica, el tomador de decisiones queda atrapado en oposiciones del tipo éxito o fracaso, ética o rentabilidad, crecimiento o sostenibilidad, centralización o autonomía, cuando lo que se requiere es soluciones que integren, equilibren o trasciendan esas aparentes contradicciones.

La tiranía de las disyuntivas no simplifica la realidad, sino que la empobrece, porque convierte la complejidad en un falso dilema.

Se trata de una forma de pobreza gerencial que obliga a pensar el mundo en términos de «o esto, o aquello». Su poder reside en hacer creer que toda decisión implica necesariamente sacrificar un valor para preservar otro. Por lo contrario, la observación empírica enseña que las mejores estrategias suelen surgir precisamente al romper esa falsa dicotomía y descubrir alternativas que antes permanecían invisibles.

Una estrategia auténtica no obliga a escoger entre ser eficaz y ser moralmente justificable, sino que exige ambas condiciones simultáneamente. En efecto, la realidad no funciona en estos términos. En la propuesta filosófica de Hegel, por ejemplo, la comprensión de la realidad se revela en tensiones que impulsan su transformación y desarrollo hacia formas más completas de conocimiento.

«La tiranía de la disyuntiva»

Imagen adjunta cortesía de: Lorena Castro Albarrán.

La peculiaridad del tiempo presente es que los gerentes necesitan tomar decisiones basadas en criterios. Y las disyuntivas, mientras más cerradas, más difíciles de abordar resultan. Desde Cuadernos de Criterios Gerenciales te planteo lo siguiente:

1. Indagar si se trata de una disyuntiva real y no de un falso dilema

En lugar de preguntar qué opción elegir? reflexiona y pregunta: Es esta realmente una disyuntiva o la formulación equivocada de un problema?

2. Ampliar el espacio de las posibilidades

Antes de elegir entre la opción A y la opción B, es preferible preguntar:

a) Existe una tercera alternativa?

b) Pueden A y B combinarse, aunque sea de manera limitada o parcial?

c) Puede modificarse el marco desde el cual se está comprendiendo el problema?

Prestar atención estas preguntas pueden ayudar bastante porque, en demasiadas ocasiones, la mejor decisión no se encuentra entre las opciones iniciales, sino que surge después de cuestionar aquellas que creíamos correctas.

3. Deliberar estratégicamente

Evaluar cada alternativa según cuatro criterios:

a) Contribución a los objetivos estratégicos institucionales.

b) Sostenibilidad

c) Riesgo

d) Reversibilidad

Este escenario es el de agentes racionales en una comunidad de práctica que dan y piden razones del por qué de una decisión en lugar de otra.

4. Implementar y aprender

Desde la perspectiva pragmatista, una decisión no concluye con su ejecución, sino cuando los agentes involucrados en ella, extraen las lecciones aprendidas factibles de ser incorporadas a la dinámica organizacional.

Cuando una decisión parece reducirse a dos opciones incompatibles, el verdadero trabajo estratégico consiste en ampliar el espacio de las posibilidades antes de elegir.

Gracias por leer: En Cuadernos de Criterios Gerenciales nos satisface contribuir con la ampliación de la capacidad de tomar decisiones basadas en criterios.

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